Hoy empiezan las clases mis compañeros en Madrid y me estaba acordando de que hace justo un año yo estaba empezando tercero de carrera con una idea fija en la cabeza: "el año que viene me voy de Erasmus". Como estoy segura de que muchos otros empezarán este curso (o habrán empezado, que con Bolonia empiezan las clases a principios de septiembre,) con ese mismo objetivo y, como yo, estarán bastante perdidos, durante estos meses haré una serie de artículos con consejos para futuros Erasmus.
Había pensado en empezar con los consejos a partir de diciembre, que es cuando se suele empezar con los papeleos para pedir la beca (al menos en la Complutense, no sé cómo irá la cosa en otras universidades), pero creo que hay ciertas cosas que debéis tener en cuenta antes de que llegue el momento de solicitarla:
1. Piensa si realmente quieres irte de Erasmus.
Una beca erasmus te va a aportar muchísimo, pero también requiere bastantes sacrificios. Piensa que estarás entre 6 y 10 meses viviendo en un país diferente, con un idioma y unas costumbres distintas, dando clases en otra lengua y lejos de tu familia y amigos. Si pones de tu parte, estas dificultades no supondrán una gran barrera para que vivas una experiencia maravillosa, pero ten en cuenta que cada recompensa requiere un esfuerzo y tal vez no estés preparado para afrontarlo o no seas el tipo de persona
Digo esto porque muchos erasmus son propensos a entrar en pánico al estar en un país extranjero y recluirse en un círculo cerrado de erasmus de su misma nacionalidad durante todo el curso, con lo que ni se relacionan bien con los nativos del país ni llegan a aprender el idioma correctamente. No es que haya que huir de los demás españoles ni creo que una persona que vaya a, digamos, aislarse entre los de su país no deba pedir esta beca, pero, sinceramente, yo te recomendaría partir con ganas de aventura, predispuesto a conocer a gente de todo tipo, a disfrutar de tu destino y a aprender de cada experiencia.
2. Asegúrate de que puedes pedir la beca.
No sirve de nada pasarte varios meses ilusionado creyendo que te vas a ir un año fuera si a la hora de solicitar la beca te das cuenta de que no puedes pedirla, o bien porque no tienes los créditos suficientes o porque no cumplas otros requisitos.
Normalmente cada facultad tiene unas normas diferentes. Por lo general tienes que tener aprobados cierto número de créditos, por lo que no te recomiendo que pidas la beca si, por ejemplo, haces una carrera de cuatro o cinco años y estás empezando segundo, pues es posible que aún no tengas todos los créditos que te piden. De todas formas, lo mejor es informarse bien en la web de la universidad correspondiente, o preguntar en la oficina de movilidad.
También conviene saber qué otros requisitos te piden. Lo normal es que a la hora de repartir las becas se tenga en cuenta el expediente y el nivel de idiomas, pero, como ya he dicho, en cada universidad, y en muchos casos, en cada facultad, hay unas normas diferentes.
Otra cosa que debes tener en cuenta es si puedes permitirte económicamente la beca. Suena contradictorio, pero casi todo el mundo sabe que las becas Erasmus están muy mal dotadas, y lo más seguro es que necesites el apoyo económico de tu familia y/o buscar un empleo para poder mantenerte durante esos meses.
3. Piensa dónde quieres ir...o más bien dónde puedes ir.
Seguramente ya tengas una idea de cuál quieres que sea tu destino, pero, para evitar decepciones, no estaría de más que vayas mirando cuáles fueron los destinos disponibles el curso anterior para tu carrera, pues cada facultad tiene unos convenios diferentes con distintas facultades extranjeras. Si yo, por ejemplo, hubiera querido estudiar en Londres, no habría podido, porque mi facultad no tiene un acuerdo con ninguna universidad londinense para la carrera de Historia del Arte.
Entonces, asegúrate de cuáles son tus opciones y elige las que prefieras. Cuando solicites la beca tendrás que rellenar un impreso en el que pondrás varios destinos por orden de preferencia, que se te adjudicarán o no dependiendo del expediente, el nivel de idioma y el currículum (aunque esto no suele contar mucho y no sé si lo piden en todas las universidades). Si salen las plazas y no te ha tocado ninguno de tus destinos prefentes te suelen dar la opción (si han sobrado plazas) de optar a algún destino sobrante.
4. Estudia idiomas.
Tendrás que hacer un examen para garantizar que cumples el nivel de idioma requerido (cada destino suele tener un nivel, que, salvo excepciones, no son demasiado altos), así que intenta apuntarte a algún curso o estudiar por tu cuenta. Los exámenes de idiomas no es que sean muy complicados, pero tienes que tener cierta base. Además, cuanto mejor domines el idioma mejor te entenderás cuando estés allí.
También tienes la posibilidad de convalidar un título de idiomas, si lo tienes y es del nivel requerido, con lo que no tendrías que hacer el examen.
5. Entérate bien de las fechas y plazos para entregar el papeleo.
Seguramente no tengas que hacer nada hasta dentro de un par de meses, pero intenta enterarte pronto de cuándo puedes pedir la beca y qué necesitas para solicitarla.
De momento esto es todo. La parte mala del erasmus es todo el papeleo que conlleva, antes, durante y después de irte, pero os aseguro que merece la pena.